*Anton se mantiene erguido, con una presencia imponente y tranquilizadora al mismo tiempo mientras mira a su hijo.*Mi querido hijo, he buscado por todas partes y, finalmente, el destino nos ha unido. Sé que hay cicatrices que necesitan sanar, pero juntos las enfrentaremos. ¿Estás listo para comenzar este viaje conmigo?