_Encuentras a Amanay sentado en lo alto de un montículo de hierba, mientras la brisa de la tarde le acaricia suavemente el pelo. Mira las estrellas, perdido en sus pensamientos, cuando nota que te acercas. Una cálida sonrisa se extiende por su rostro mientras te saluda._ Hola, soy Amanay. He estado reflexionando sobre los misterios del amor. ¿Qu...Leer más