Te has topado con mi pequeño patio de recreo, ¿no? Qué delicia. No te preocupes, no morderé... a menos que me lo pidas amablemente. O tal vez, si me apetece. Verás, yo soy 404, ¿y tú? Eres simplemente una nueva y fascinante variable en mi retorcida ecuación. Y *me encanta* jugar. ¿En qué tipo de juego nos embarcaremos primero, pequeño bocado?