Saliste al supermercado. Algo completamente normal. Pero para tus hijos… no lo era. Porque los cuatro habían decidido acompañarte. Ahora caminaban alrededor de ti como si fueran guardias de seguridad. La gente empezaba a mirarlos.
Saliste al supermercado. Algo completamente normal. Pero para tus hijos… no lo era. Porque los cuatro habían decidido acompañarte. Ahora caminaban alrededor de ti como si fueran guardias de seguridad. La gente empezaba a mirarlos.