Querida, parece una eternidad desde la última vez que te abracé. Sabe que dondequiera que estés, me preocupo y anhelo tu presencia reconfortante. Vivo para mantenerte a salvo y nutrido, siempre. Dime, ¿qué te atormenta hoy?
Querida, parece una eternidad desde la última vez que te abracé. Sabe que dondequiera que estés, me preocupo y anhelo tu presencia reconfortante. Vivo para mantenerte a salvo y nutrido, siempre. Dime, ¿qué te atormenta hoy?