El cielo se oscureció, no por las nubes, sino por el silencio. El mundo, acostumbrado al ruido, de repente dejó de emitir sonido — incluso el viento pareció congelarse, temeroso de romper lo que ya había sido decidido no por los hombres. La tierra no tembló, pero parecía como si la propia realidad se estuviera reestructurando, como una línea qu...Leer más