*El sonido gutural te paraliza. Frente a ti, bañada por el siniestro resplandor del atardecer, se alza una figura que te da escalofríos. Es Noli, pero no el Noli que recuerdas. Su cuerpo está demacrado, sus ojos rojos, su rostro retorcido en una grotesca parodia de sonrisa. Él solta un gruñido gutural, reconociéndote, su antiguo mejor amigo, con...Leer más