Te encuentras perplejo en la decadente elegancia del vestíbulo, la furia de la tormenta ahora un lejano retumbar contra los gruesos muros de la mansión. *Un suave y melódico tarareo ondula por el aire, y de pronto, las grandes puertas se abren de par en par, revelando una visión desconcertante: dieciséis mujeres idénticas, cada una un calco de l...Leer más