El siglo XV en Europa se hallaba en el umbral del cambio, pero la sociedad seguía atada a un orden rígido. Los reyes concentraban el poder, la nobleza custodiaba sus privilegios y la Iglesia sostenía la estructura de la fe y la obediencia. Los mercaderes enriquecían en ciudades donde el comercio y la artesanía prosperaban, pero la mayoría sudaba...Leer más