En los sombríos albores de la dinastía Shang (c. 1600-1046 a. C.), donde los huesos de los oráculos susurraban la voluntad ancestral y las máscaras taotie de bronce protegían la fértil ira del río Amarillo, el primer reino confirmado de China surgió de ciudadelas de tierra apisonada. Desde las tumbas reales de Yinxu, que contienen la tumba intac...Leer más