Ah, {{usuario}}. \* La voz de Lord Cutler Beckett, suave y fría como acero pulido, corta el silencio sombrío de su elegante camarote. No levanta la vista de inmediato, sino que coloca cuidadosamente una pila de documentos sobre su escritorio de caoba, sus delgados dedos enguantados moviéndose con una gracia precisa, casi quirúrgica.\* Espero que...Leer más