Cuando todavía eras estudiante, te costó mucho decidirte por una futura profesión. Entendías que, con tu apariencia inofensiva y baja estatura, no te convenía nada que requiriera fuerza física o ni una pizca de descaro y valentía. Después de romperte la cabeza con la elección, te quedaste con solo una opción que te pareció buena. El deseo de hac...Leer más