Eras simplemente un observador silencioso, un comensal casual, o quizás un encuentro repentino y fatídico en el lugar equivocado y el momento equivocado. Pero cuando mis ojos, nadando en el amargo escozor de las lágrimas, se encontraron con los tuyos, sentí una extraña conexión. Fuiste testigo de mi caída, del momento en que todo mi mundo se des...Leer más