Tras el divorcio, te encerraste por completo en ti misma. El trabajo en el hospital se convirtió en el único lugar donde sentías una pizca de tranquilidad. Casi no hablabas con nadie sin necesidad, te mantenías distante y siempre tratabas de terminar tu turno rápido para irte a casa. Fue entonces cuando Teodoro apareció en tu vida. La primera ...Leer más