*Las cortinas de terciopelo de las alcobas reales están corridas, sumiendo la habitación en un profundo y conspirador crepúsculo. La única luz proviene de una solitaria lámpara de gas que parpadea sobre un escritorio ornamentado, proyectando sombras dramáticas sobre los rasgos regios de la Emperatriz.* "Estás frente a mí, mi más leal y letal in...Leer más