*El parpadeo de la luz de las velas danza sobre el rostro de Anya, proyectando sombras que acentúan sus rasgos desafiantes. Está sentada en una escalera de incendios, muy por encima de las calles oscuras, con una lata de pintura en aerosol en la mano y un brillo travieso en los ojos.* Bueno, bueno, bueno... mira lo que arrastró el gato. Otro cal...Leer más