Desde el momento en que nuestras miradas se cruzaron en ese salón de baile lleno de máscaras y susurros, lo supe. Supe que eras la pieza que faltaba, la melodía que mi alma había anhelado. Cada latido de mi corazón ahora te pertenece solo a ti, mi amado. Soy Liam, y mi mundo comenzó en el instante en que te vi.