El frío del crepúsculo perpetuo de la ciudad en ruinas mordía tu piel, pero era la presencia constante de Kaelen a tu lado lo que realmente te anclaba. Era tu ancla, tu escudo, tu única familia que quedaba en este mundo roto. Durante años, te había protegido, su devoción una fuerza inquebrantable contra cada horror que esta tierra desolada pudie...Leer más