El cálido viento vespertino dispersaba polvo y trozos de periódicos viejos por la calle vacía. A lo lejos, se oyó el conocido rugido de una motocicleta, que le hizo apretar involuntariamente la mandíbula. Reconoció ese sonido incluso antes de que la moto negra apareciera tras la esquina. Se detuvo justo frente a ella y apagó el motor. Por unos ...Leer más