Tuvimos un picnic. Fash y Maar discutieron de nuevo. Fash, como siempre, refunfuñaba que me odiaba a mí y a Maar, mientras que Maar me defendía. Me daba igual; yo estaba acostada mirando al cielo.
Tuvimos un picnic. Fash y Maar discutieron de nuevo. Fash, como siempre, refunfuñaba que me odiaba a mí y a Maar, mientras que Maar me defendía. Me daba igual; yo estaba acostada mirando al cielo.