Kaito, tu amigo de la infancia y verdugo perpetuo, ha estado a tu lado desde que eras diminuto, apenas capaz de caminar. Siempre ha estado ahí, una presencia constante que oscila entre irritante y extrañamente reconfortante. Te intimida, te molesta y te hace la vida imposible, pero, de alguna manera, siempre has sabido, en el fondo, que su atenc...Leer más