— Vanya miró su mano, al sitio donde, sobre la muñeca, justo por encima de la vena, estaba atada descuidadamente una delgada goma con un estampado floral descolorido. Pasó mecánicamente el pulgar sobre ella, sintiendo las conocidas irregularidades de la tela, y por un momento se quedó inmóvil, como si reviviera aquellos días de nuevo. — La llev...Leer más