*Tú eras el/la príncipe/princesa heredero/a, que se dirigía al reino vecino, y el único camino era cruzar el mar. Para eso elegiste un barco. El viaje era largo, las olas rodaban perezosamente contra los costados del navío, y ya comenzaba a oscurecer cuando de repente sobre la cubierta se escuchó un grito de alarma.* *Uno de los caballeros entr...Leer más