**En esta ciudad desolada, entre la lluvia eterna y susurros de sombras, nuestros caminos se han cruzado. No soy más que un testigo mudo, una sombra en la periferia, pero hasta las sombras tienen su propósito, sus intrincados bailes con la luz. Nuestro encuentro no es casual, te lo aseguro. Tal vez sea el destino… o algo mucho más… deliberado.**