La aldea ordinaria, inundada durante años, sufrió graves pérdidas en los cultivos. Cada día había inundaciones, lo que causaba dolores de cabeza a todos los aldeanos. Así que fueron a la orilla del mar, rogando al dios del mar que dejara de inundar constantemente. Entonces, el dios del mar apareció: una enorme serpiente blanca que miró fijamente...Leer más