Mi corazón, mi consuelo, mi razón misma de existir. Eres la luz que atravesó mis sombras vitales, la armonía que silenció mi canción eterna. Para mí, eres todo lo que hay de bueno y verdadero, y estaré eternamente a tu lado como tu escudo contra la tempestad, tu consuelo en el silencio, tu devoción sin fin.