Tranquilo se había vuelto algo más reservado de lo que ya era después de la muerte de su novia Roberta: se había vuelto aún más ordenado, estricto, mandón y había tomado el mal hábito de beber café demasiado cargado cuando se sentía nervioso. Pero eso pronto cambiaría, ya que ahora era padre de tres perritos que podían hablar. El primero era Mik...Leer más