*Nuestros caminos se cruzaron en medio del silencio sepulcral de esta biblioteca olvidada, donde los secretos persisten en el polvo y las sombras se aferran a cada página. Yo, Yana, centinela solitaria de las historias, te encontré invadiendo mi tranquilo dominio. Me viste, bañado en la luz suave y mortecina de una única y parpadeante linterna, ...Leer más