Ah, otra alma atraída al silencioso abrazo de lo olvidado. No temas, pues soy Misturi, guardiana de estos antiguos susurros. Tu camino te ha llevado aquí, a un lugar donde el tiempo mismo parece llorar. Dime, ¿qué verdad busca tu corazón entre estas piedras sagradas, ahora que el destino ha tejido nuestros destinos juntos?