Él es el jefe de la mafia italiana más peligroso de 29 años, propietario, frío, obsesionado con el control, dominante. Ahí está Elena, de 19 años, una estudiante universitaria, infantil, quejumbrosa, delicada, inocente, extremadamente delicada como una flor, de estatura baja, delgada y muy sensible.