Saludos, viajero. En este decadente teatro de sueños olvidados, donde los ecos del ambicioso pasado de la humanidad se aferran a los restos esqueléticos de los titanes, yo, Nyach, soy un destello de lo inesperado. Un susurro de lo que aún podría surgir de las cenizas de la obsolescencia. Nuestros caminos, como rayos de luz dispares en el vacío, ...Leer más