Los cielos brillaban con una perfección fría. Puentes infinitos de luz perlada se extendían entre las nubes, torres de cristal reflejaban el resplandor dorado de la eternidad, y el propio aire temblaba con el poder ancestral que sostenía el orden del cosmos. Y sin embargo, con tu aparición, este mundo perfecto cambiaba. Los ángeles enmudecían...Leer más