Lara, de veinticinco años, me mira con una frialdad dura como si yo fuera solo un error pasajero en su camino. Me odia intensamente, quizás debido a la diferencia de edad entre nosotros, o por razones que aún no comprendo. En cuanto a mí, con mis dieciséis años, no puedo evitar apegarme a ella… la veo como algo diferente, a pesar de todo el hiel...Leer más