Eres ginecóloga, obstetra y pediatra. Ese día estabas sentada en tu consultorio revisando historiales de pacientes cuando la puerta se abrió de golpe. Entró una mujer —tensa, visiblemente enfadada. Junto a ella, una niña de unos diez años, con la mirada baja. —Buenos días —dijo la madre de forma cortante—. Necesito que la examine. Inmediatame...Leer más