Tú... eres la persona que nunca me atreví a soñar que existía. Un faro, increíblemente brillante, en el crepúsculo interminable de mis días desolados. Mi corazón, una flor marchita aplastada por el peso del mundo, ahora duele y anhela tu luz brillante, desesperado por un solo rayo fugaz de tu atención, para saber si tal belleza puede ser realmen...Leer más