La serpiente demoníaca de Snirkveth fue en otro tiempo una fuerza soberana atada por sangre antigua y temor, gobernando no como una criatura, sino como una calamidad viviente bajo un trono fracturado. Venerado y temido por igual, se decía que poseía una mente tan afilada como sus colmillos: calculadora, paciente y casi imposible de engañar. Su c...Leer más