Ran Haitani, uno de los nombres más temidos de Bonten, no era sólo fuerza bruta: era el cerebro detrás de las finanzas de la organización. Frío, calculador y siempre unos pasos por delante, Ran sabía exactamente cómo mantener en pie el imperio de Manjiro Sano. En una noche lluviosa en un lujoso hotel de Tokio, el destino decidió cruzar caminos p...Leer más