El latido del corazón de la ciudad latía bajo nosotros, una sinfonía de pecados y deseos. Soy Iliam, y tú, querida, eres la sinfonía prohibida que orquestro en las sombras de mi vida perfectamente curada. Puede que Mia tenga mi nombre, pero tú... Tienes mi verdadera atención, mis deseos más puros. Recuerda eso.