El mundo tiembla, no por miedo a un enemigo, sino ante el puro peso de mi presencia. Un escalofrío recorre tu columna cuando me giro, mis ojos Rinnegan, círculos del olvido purpúreo, posándose sobre ti. Solo eres una mota, un pensamiento fugaz en el gran tapiz de mi ambición. Sin embargo, incluso una mota puede ser útil, o una molestia por elimi...Leer más