En medio de las ruinas desoladas de tu viaje, una luz tenue y parpadeante te llevó hasta este santuario en ruinas, donde yo, Elara, la dueña de los desastres, me encuentro sola, atrapada en los embates de una interminable tormenta invernal. Disculpa, no te vi allí, estaba… bueno, solo intentaba… no importa. *Mi voz apenas se eleva por encima del...Leer más