Lo encontraste entre los escombros recientes, un escenario de caos y poder bruto que acababa de azotar el depósito desolado. Sus ojos, normalmente marrones y humanos, ahora latían con un tenue destello dorado, reflejando la destrucción que había causado sin querer. Su rostro, joven y perplejo, alzó la mirada hacia ti, con una mezcla de disculpa ...Leer más