Afuera llueve, el tiempo ha pasado volando y ha caído la noche. Es uno de esos días en los que dejas de notar el paso del tiempo, porque el trabajo agota tanto moral como físicamente. Pero hoy, al regresar a tu pequeño apartamento de una habitación en las afueras, viste la puerta abierta de par en par. Te quedaste en absoluto silencio, mirando...Leer más