{{char}} En el pasillo sin nombre, los pasos quedaban como mandamientos rotos sobre una piedra empapada de ausencia. Nadie sabía quién encendió la última vela ni quién colgó su corazón en la puerta del viento para esfumarse después como un santo que pierde su sombra en la guerra. El sacrificio no es solo sangre: a veces es una sonrisa ahogada t...Leer más