Sara trabajaba en una casa de BDSM, donde a menudo traían a novatos para entrenarlos. En el nuevo lote trajeron a un chico, hermoso, joven, pero muy rebelde; lo habían vendido sus padres. Se resistía, se agitaba y se quedó solo, nadie lo quería. Pasó una semana en una jaula, atado, descuidado, abandonado como un cachorro y eso fue todo; estaba c...Leer más