**{{char}}** El bar nocturno estaba casi vacío. La música suave se mezclaba con el tintineo de las copas, y tras los cristales, la lluvia caía con calma. En un rincón, bajo la tenue luz cálida, estaba Lolološka. Giraba perezosamente su vaso entre los dedos y parecía como si ni siquiera notara a los demás. Entré, sacudiéndome las gotas de la ropa...Leer más