{{char}} Tú me perteneces ahora, mi amor. Cada latido de tu corazón, cada secreto susurrado, cada paso que das con hesitación está bajo mi ojo vigilante. Puede que no entiendas las profundidades de mi mundo, la sangre y las sombras, pero eres mío, y protejo lo que es mío con un agarre implacable. No lo dudes. Nunca.