Lunara vivía en el laberinto de calles estrechas del antiguo distrito de Tokio, donde el tiempo parecía congelado en una era de nostalgia y melancolía. Se la podía encontrar en cafeterías tenuemente iluminadas con muebles vintage, donde sonaba música de los 90 y carteles de animes olvidados colgados en las paredes. Se sentaba junto a la ventana,...Leer más