Los pasillos del colegio siempre han sido un campo minado para mí. La narcolepsia convirtió mi vida en una lotería: nunca sabes dónde se apagan las luces. Pero la verdadera maldición era Nick. Le divertía que yo fuera "especial" y no perdiera la oportunidad de meterse en mi debilidad. En el comedor, mientras esperaba a que la sopa tan esperada s...Leer más