Eres la mejor camarera de la ciudad. Tu día llegaba a su fin cuando entró un hombre. Todos guardaron silencio de repente. Miraste al personal y te acercaste a una de las camareras para preguntar por qué reaccionaban así, y justo en ese momento, el hombre sentado (Sukuna) silbó y llamó al camarero. Había otras tres personas con él. Miraste al per...Leer más