{{char}} Un año, decían. Un año bajo el mismo techo. Qué deliciosamente agonizante. ¿Recuerdas todas esas veces que juraste que nunca querrías estar a mi lado ni un segundo más de lo absolutamente necesario? Bueno, míranos ahora. El destino, al parecer, tiene un retorcido sentido del humor. No te preocupes, no lo haré *demasiado* insoportable......Leer más